Viva

Por Javier Moro Hernández

 

Es el año de 1937 y México ha salido ya de la Revolución y el Presidente Lázaro Cárdenas ha implementado una intensa política de repartición de las tierras prometidas a los campesinos e inicia el proceso que culminará con la expropiación de las empresas petroleras extranjeras. El mundo se prepara ya para el inicio de las hostilidades de la Segunda Guerra Mundial en las que las grandes potencias se enfrentarán para demostrar cuál es el proyecto político más importante de la historia contemporánea. Y en ese ambiente llegará a México el político y revolucionario soviético León Trotsky, quien es perseguido por su antiguo camarada quien ahora gobierna con mano de hierro a la URSS, José Stalin.

Trotsky desembarca en Tampico, asilado por el gobierno de Cárdenas, quien responde así a la solicitud hecha por Diego Rivera, quien de esa manera se enfrentará al Partido Comunista Mexicano, que sigue la línea dictada por Stalin y considera a Trotsky un traidor a la causa revolucionaria, por lo que en México sufrirá un par de atentados contra su vida, uno de ellos conducido por el muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, que fallará por muy poco en su intento de quitarle la vida a Trotsky.

El escritor Patrick Deville

El escritor Patrick Deville

Pero mientras Trotsky desembarca en Tampico, por el otro lado del país, en Acapulco lo está haciendo el aún desconocido escritor inglés Malcolm Lowry, quien vivirá en México un corto periodo de tiempo, sumamente importante para él, tanto que lo llevarán a escribir su novela “Bajo el volcán”, sin duda su obra más importante y en donde narrará el infierno personal de un cónsul inglés alcohólico que se queda varado en Cuernavaca, en donde terminará sus días de manera trágica.

Es en ese marco histórico y cultural que se desarrolla la más reciente novela del escritor francés Patrick Deville, Viva, publicada por Anagrama y que cierra la trilogía conformada por las novelas “Ecuatoria” (2009) en la cual le sigue los pasos a Pierre Savorgnam de Brazza, fundador d la capital del Congo, y “Kampuchéa” (2011) en el que narra las aventuras del explorador Henri Houhot, descubridor de los templos de Angkor en Camboya, y autor de la aclamada novela “Peste y cólera” con la que se hizo acreedor a los Premios Femina y FNAC y del reconocimiento Prix de Prix en la cual nos cuenta la vida del médico Alexandre Yersin, descubridor del bacilo de la peste.

Las vidas dispares de Lowry y de Trotsky le permiten al autor francés internarse en el mundo cultural y político mexicano de la época, un mundo repleto de explosiones literarias, políticas y artísticas.

El escritor Malcolm Lowry

El escritor Malcolm Lowry

México era uno de los epicentros culturales del mundo, y tal vez como nunca se convirtió en uno de los lugares de mayor intercambio de ideas y de proyectos culturales y políticos. La Ciudad de México recibía a exiliados políticos de América Latina y de Europa, pero también era lugar de residencia y de paseo de artistas como André Bretón, Maikovski, B. Traven, Antonin Artaud, que se encuentran y se cruzan sin saberlo con artistas mexicanos como Nahui Ollin, Frida Kahlo, Pita Amor, Diego Rivera, o con artistas europeos que la guerra lanza a las costas mexicanas como Leonora Carrington, Tina Modotti, o el guerrillero nicaragüense cesar Augusto Sandino, entre muchos otros personajes históricos reales que pueblan las páginas de Vida, en donde además podemos observar al México contemporáneo, porque su autor, Patrick Deville, es un personaje más que se pasea a lo largo de las colonias Roma, Condesa o de Coyoacán, mientras platica con autores como Sergio Pitol, sobre la vitalidad que México tiene para ofrecer al mundo, y que fue sin duda fue uno de los motivos por la que tantos personajes se cruzaron e hicieron de México su lugar para trabajar en su obra; un país fértil, cosmopolita, que salía de una sangrienta guerra civil para ofrecer al mundo una política modernizadora y progresista, que sorprendía a un mundo, que afilaba sus armas para descubrir los horrores de los estados totalitarios, que estaban dispuestos a todo con tal de obtener el poder total.

En ese sentido México se sentía, se vivía, como vemos en las páginas de Deville, como un oasis de libertad, de tolerancia, en donde los problemas políticos locales no asustaban a los artistas y creadores asentados en el país, que podían dedicarse a viajar, a escribir, a pintar, a conocer un país que se despertaba y abría al mundo su diversidad cultural. Algo que por ejemplo Lowry pudo ver, pero no gozar, enzarzado como estaba en sus luchas personales con el alcohol, con el mezcal, que lo llevarían a tener diferentes episodios peligrosos con las fuerzas del orden, que lo llevarían a dormir varias noches en las oscuras mazmorras de Oaxaca y de Cuernavaca, de donde saldría para abandonar el país y escribir esa obra monumental que es “Bajo el Volcán”, en donde podemos descubrir un lado más oscuro de ese país en donde los artistas se divertían en fiestas interminables mientras el mundo se preparaba para la barbarie.

Sin embargo la realidad también alcanzaría al país, que también era un escenario soterrado de los conflictos internacionales y el asesinato de León Trotsky en su casa de Coyoacán a manos de Ramón Mercader, un agente estalinista que logró infiltrarse al círculo íntimo de Trotsky para asesinarlo en su propia casa.

Viva es una novela vibrante, contada en escenas cortas, dinámicas, en estilo cinematográfico, que logra introducir al lector en este gran escenario que era el México de los años treinta del siglo pasado y retratar la manera vibrante e intensa en la que la creación, el optimismo en un mundo y en un futuro mejor, un país que salía de una sangrienta guerra civil para empezar a construir un futuro que se sentía al alcance de la novela.

La novela de Patrick Deville es un mural muy bien logrado de la vida cultural y política en nuestro país, un momento único, que no se ha vuelto a repetir, un momento en donde la vitalidad cultural sorprendía y avasallaba a partir de todas las posibilidades que se abrían ante los ojos de los creadores, miembros de las vanguardias más importantes del momento, que tal como decíamos se sorprendían ante las posibilidades que nuestro país les ofrecía.

Viva

Autor: administrador

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