Surfistas del Sistema: a donde vaya la música

Por Luis Brito

 

En su infancia, Francisco Frione cerraba los ojos por las noches al ritmo de “Plegaria de un niño dormido”. La balada que Luis Alberto Spinetta compuso en 1965 era la canción de cuna que su padre le cantaba acompañado de una guitarra. Con el tiempo, la melancolía del ícono del rock argentino que lo arrullaba terminó por despertar su pasión por la música.

No muy lejos del hogar donde Francisco aprendía a tocar guitarra y piano, en el barrio de Chacarita, otro chico jugaba desde los seis años a ser Ringo Starr. Cisco Achaval creció a un lado de la batería y de las canciones de The Beatles porque su padre era fanático del cuarteto de Liverpool.

Al otro lado de Buenos Aires, cerca del barrio de Boca, Rama Vázquez ensayaba en su bajo desde adolescente con la influencia de Rolling Stones, The Who y Led Zeppelin. También desde niño estaba acostumbrado a escuchar los discos de rock setentero que su hermano mayor ponía en el estéreo.

Con vena rockera desde la niñez, cada uno de estos tres músicos porteños surfeó en distintas bandas y escenarios de la capital argentina por un tiempo. Cisco, por ejemplo, tocaba con grupos metaleros, y Rama en uno de punk, hasta que coincidieron hace poco más de un año en un proyecto: Surfistas del Sistema.

 

Cisco (batería), Francisco (guitarra y vocal) y Rama (bajo). Foto: Letras Explícitas.

Cisco (batería), Francisco (guitarra y vocal) y Rama (bajo). Foto: Letras Explícitas.

 

El grupo fue fundado por Francisco hacia 2011 y lanzó su primer LP homónimo en 2013. Aunque el guitarrista pensaba que había logrado el proyecto que tenía en mente desde años atrás no fue así. “Siempre hay una vuelta más que da la vida”, dice Francisco. Y en esa vuelta llegaron Cisco y Rama.

Entre diciembre de 2013 y febrero de 2014, Surfistas del Sistema reescribió su biografía con el ingreso del baterista y el bajista a la alineación. Bajo el nuevo concepto, el trío se dedicó de lleno durante un año a componer y grabar las 10 canciones que conforman Modo Despegar, un álbum brillante que, por momentos, remite a los días noventeros de Cerati en el Amor Amarillo o el Dynamo.

Cada uno con distintas influencias y gustos musicales, utilizaron la fórmula de dirigir la creatividad hacia donde la música los llevara, sin forzar las canciones, y encontrar las palabras precisas para la lírica.

Igual que en el proceso de composición, Surfistas del Sistema se dejó llevar por Modo Despegar hacia latitudes fuera de Buenos Aires. Apenas lanzaron el disco, en marzo de este año, los tres músicos decidieron migrar a México para mostrar su trabajo. Vendieron instrumentos, equipos y hasta el auto para emprender la aventura a 7 mil 500 kilómetros de distancia de la ciudad de la furia, donde ya tienen un lugar en el circuito musical y de festivales.

Originalmente girarían por tres meses, pero ahora proyectan permanecer en la capital al menos hasta marzo del próximo año. A fin de cuentas, explica Francisco, el hogar de un músico está donde hay un piano, una guitarra y una hoja en blanco. En concreto, a donde la música vaya.

Surfistas del Sistema platicó con Letras Explícitas sobre su música y su experiencia en tierras aztecas.

– Están en la Ciudad de México desde marzo, ¿qué los motivó a mudar de ciudad?

Francisco: Creo que la fantasía que tienes cuando formas una banda es viajar. Es en gran medida eso. El otro día estaba tocando el piano y componiendo una canción y pensé que mi lugar en el mundo es cualquiera que tenga un piano, una guitarra y la hoja adelante. Ese es mi lugar en el mundo.

Esta es una profesión que permite viajar y vivir experiencias, que es lo que enriquece después a la música y letras, ese bagaje de vida. Desde nuestra parte mas ambiciosa, desde que empezamos el disco las charlas fueron no hablar de Argentina, sino hablar de Latinoamérica, de México, desde allá mirar mucho a México.

Es un disco que hicimos de alguna manera pensando en Latinoamérica, que lo escuche cualquier persona de habla hispana, y cuando el disco era algo que se caía de maduro era necesario salir a mostrarlo. Dijimos “vamos lo más arriba que podamos y empecemos por allá”.

-Son casi cuatro meses en México, ¿han cumplido sus expectativas?

Rama: Ampliamente, porque originalmente veníamos por tres meses a ver qué onda y nos gustó tanto que nos quedamos más. La idea es quedarnos hasta marzo del año que viene con toquines por todo México, estamos trabajando para eso.

Francisco: La respuesta fue muy buena, tanto de la parte de la industria como de la parte de los músicos y del público, sobre todo, que es lo que importa. De venir sin expectativas y de repente ahora estar contando con la ayuda de Diego Herrera (tecladista de Caifanes y productor) que está realmente ayudándonos desde gestiones hasta cosas de poner su camioneta para mover los equipos. De ese nivel, digamos que es su apoyo, y encima los equipos son los de él, porque no tenemos todo.

Se ha superado ampliamente lo que nos imaginábamos. La mejor visualización que teníamos era tocar en un primer viaje en lugares como Imperial o Caradura, con eso ya estábamos hechos. Ahora será la tercera vez que tocamos en el Imperial

Cisco: Estamos trabajando para tocar en los festivales que se armen a fin de año y principio del que viene. Fue como de pasar tres meses para mostrar a la banda a quedarnos para hacerlo a un nivel mas grande.

 

 

– Tengo entendido que son una banda independiente y a veces los músicos tienen que vender hasta el colchón cuando deciden aventurarse a viajar. En su caso, ¿cómo ha sido el behind de music?

Francisco: Este viaje lo gestionamos absolutamente nosotros pero no somos una banda independiente en el sentido de que tenemos una compañía, Pop Art, que es argentina y somos parte de ella. Gracias a ellos tenemos este disco porque nunca hubiéramos podido financiarlo nosotros. Aunque hoy en día es mas fácil grabar en la casa, también está buscar un productor y un estudio y eso muy caro. Por suerte eso lo tuvimos cubierto, por lo general nos ayudan, nos ponen en los festivales allá y hemos hecho una gira en Argentina gracias a ellos, seria poco sincero decir que somos independientes.

Lo que sí es interesante desde la compañía es que tiene un funcionamiento muy argentino en el sentido de que ellos te dicen “a las bandas las ayudamos pero en la medida en que vemos que se autogestionan”. Eso lo hacen hasta con los Babasónicos, que el guitarrista lleva el último disco a todas las estaciones de radio en persona. La compañía lo que fomenta es eso, “si ustedes están soñando algo no esperen que nosotros se los demos, salgan a buscarlo y nosotros los vamos a apoyar”.

Y sí, vendimos todo, yo mi piano; Rama todos sus equipos y Fran su auto. Estuvo ese espíritu de autogestión. Creo que hoy en día el 90 por ciento de los músicos se autogestionan a ese nivel, puedes tener apoyo de una compañía pero todo el motor de producciones e iniciativas es a partir de nosotros, de nuestra economía y nuestra disposición de horas y energía.

Este viaje era reafirmar el compromiso con la banda y dedicarle las 24 horas del día y toda nuestra economía y energía al proyecto.

– Tocan juntos desde finales de 2013…

Francisco: Empecé a imaginar e idear la banda desde hace muchos años y es muy loco cómo las cosas se tardan en plasmar. Hay un proceso, que a veces uno cree que las cosas son definitivas y recién llegan. Siempre hay una vuelta más que da la vida y se siente cuando se asentó ese caos. Cuando se empieza a ordenar y definir. Es interesante.

A veces en las bandas cuando se va uno se desmotivan. Todo parte de ese primer deseo que se va autogestionando una banda de alguna manera, es misterioso, una conciencia que se crea de distintas conciencias. Tiene su vida propia la banda.

– ¿Hay un hilo conductor en las canciones?

Francisco: Vamos persiguiendo a la canción, nos ponemos al servicio de la canción. No forzamos nada. La lírica es una cuestión de que la sonoridad de las palabras acompañe esa sensación que tiene la música, como que la letra se acomoda para hacer una buena pareja con la música.

– ¿Tienen algún discurso o es abierto en cada una de las canciones?

Francisco: Cada una tiene temas distintos. Cuando me siento a escribir trato de que salga todo mi inconsciente, que tiene que ver con todo. Una frase puede hablar de que corte con mi ex novia y después de un par de meses estoy comprendiendo cosas y necesito decir. La siguiente puede ser algo que viví en la calle en el día, algo que me generó un dolor y hay que ponerlo en palabras porque alivian un dolor. Muchas veces son imágenes, una palabra que puede pintar un cuadro, una situación. Hay palabras que son más visuales que otras y a veces sólo es eso, buscar la palabra más visual y también está la cuestión de la rima.

– ¿Llegaron a México con todo listo en cuestión de hospedaje y logística o fue más al estilo del espíritu de lanzarse a ver qué encontraban?

Rama: Llegamos con las maletas, los instrumentos y un cuarto integrante de la banda que ya se regresó.

Francisco: Teníamos el contacto de un hostal y nos recibió la única representante oficial, creo, no lo sé, de Pop Art que hay acá. Nos fue a buscar y nos acompañó en las primeras dos semanas porque al principio la idea era estar tres meses, una cuestión temporal y no teníamos nada. Cuando decidimos plantarnos sí buscamos un departamento y estamos viviendo, por suerte, ya radicados en la Roma.

Al principio sí es encontrar un país nuevo, una cosa enorme para nosotros, mucha gente. Estuvo buenísimo porque vivimos la experiencia del Metro y el bus apenas llegamos y bajamos del avión. Fue tremendo ver los colores cuando bajamos del Metro y caminamos por unas calles, y de repente ver la manada de gente por todos lados. Es tremendo.

Rama: Te corría esa sensación de llegar y no conocer nada. Esa sensación de que no conoces a nadie y saber que tienes que ir a los lugares pero no sabes cómo se ven porque nunca has ido.

Francisco: Era una pequeña angustia. Me doy cuenta ahora, que pasó muy poco tiempo y que tenemos ya una pequeña red de contención porque hay un montón de gente que ya sabe quiénes somos, gente del ambiente, del público y eso es como estar más en familia. Al principio dices “si camino para allá ¿a dónde voy? ¿Si voy a tocar el timbre al Imperial y me dicen “flaco, te doy una fecha para el 2073”?

Cisco: Al principio éramos nosotros tres y Tomy. Cuatro contra el mundo para ver qué onda.

Francisco: Eso como banda nos está haciendo muy fuertes. Esa decisión de hacer música siempre hay que respaldarla con acciones y el irse, jugársela y caer de nuevo. En Argentina la verdad es que nos conocen, tocamos en festivales. No te digo que seamos una banda grande, para nada, pero nos conoce el ambiente y salirse de esa zona de confort para llegar a un país donde no te conoce nadie creo que está buenísimo. Es volver a nacer.

 

 

Surfistas del Sistema se presenta este 7 de agosto en El Imperial. Si quieres conocer otras fechas visita su página oficial en Facebook.

Autor: administrador

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