Malfunkshun: preludio de una historia inconclusa

Por Hugo César

 

“…He hurt so bad like a soul breaking

But he never said nothing to me

So say hello to heaven.”

Temple of the dog – Say hello 2 heaven

 

 

 

Era la noche del 16 de marzo de 1990 cuando Andy Wood, vocalista de Mother Love Bone y ex integrante de la banda Mulfunkshun, sucumbía a consecuencia de los estragos de una sobredosis de heroína. Su muerte aconteció dentro de un contexto marcado por el sonido subterráneo de Seattle, aún en la penumbra de invadir a las masas. Andy lideraba, hasta ese momento, a una agrupación compuesta de la escisión de bandas como Green River, Skin Yard y Malfunkshun que proyectaron un sonido áspero, arropado por la densidad lírica del noroeste americano.

Mucho se ha hablado de la trayectoria prometedora y truncada de Mother Love Bone previo a la explosión del “Seattle Sound”. Como dato irónico, sin la muerte de Andy Wood tal vez Pearl Jam jamás hubiese existido. Nunca sabremos si realmente la banda hubiera ocupado ese lugar en los charts de los 90. Su primer y único LP titulado Appel está permeado de un hard rock visceral, contiene todo la base de Stone Gossard en la guitarra (similar al Ten de Pearl Jam de 1991) y letras de Andy que se sumergen en la cadencia citadina dentro de su microcosmos y redención.

Sin embargo, si queremos ahondar en un sonido más sui generis del noroeste de los Estados Unidos, mas allá de una exposición de aforismos y poesía urbana, necesitamos hablar de la primera banda de Andy Wood: Malfunkshun.

Compuesta por Regan Hagar en percusión, Kevin Wood en guitarra y Andy Wood en el bajo y voz, Malfunkshun transgredió el underground a partir de su sincretismo musical. Fanáticos del punk y del glam, los miembros de la banda se sumergieron en un conjunto de influencias componiendo temas llenos de abstracción sicodélica pero también saturados de minimalismo sustancioso. Lograron con ello un sonido que conjugó tanto el hard rock y el noise, como el hardccore y el art rock.

En su trayectoria (1980-1988) la banda transmitió, con Andy frente a los escenarios, una interlocución insolente pero desafiante (mezcla de Kiss e Iggy Pop). Acompañados de Kevin Wood, un virtuoso y demencial guitarrista, logró la vehemencia del circuito subterráneo regional, siendo contemporáneos de bandas como The Melvins, Blackouts, Mr. Epp and The Calculations, Soundgarden, My Eye, Skin Yard y U-Men. Fueron teloneros de bandas como The Acussed, Circle Yerks, Hüsker Dü, Redd Kross, Mentors y The Fang.

Han sido algunos los intentos de hablar de Malfunkshun, sin embargo la mayoría recaen de manera parcial o posterior a lo que la banda derivó. En el film PJ20 (2011), dirigido por Cameron Crowe, se indica sólo a manera de introducción el periodo de transición de los vocalistas Andy Wood y Eddie Veder, pero no se adentra en el transcurso denso de mediados de los 80. Mientras que en el documental Hype! (1996), dirigido por Doug Pray, el productor Jack Endino aborda la muerte de Andy como una víctima de su propia realidad y muy previo a la sobre exposición de la cultura urbana del noroeste americano. Una especie de advertencia o antesala del destino caótico y mediático que se avecinó para muchos músicos de la región.

No fue hasta 2005 que se estrenó el documental Malfunkshun: The Andrew Wood Story, dirigido por Scott Francis Barbour. En él se retrata, de manera muy personal, el entorno intrafamiliar y musical que influyó pero también que azotó a Andy Wood desde su niñez hasta sus últimos días. El film contiene testimonios de personas muy cercanas y se revive la historia a través de los relatos de su madre, hermanos, novia y amigos. También ofrece elementos que construyen toda una trama en forma de diagnóstico clínico, con argumentos de su terapeuta dentro de la etapa de rehabilitación y el discurso fúnebre de su padre a manera de introducción.

Dentro del material existe una caracterización de la confusión y desconcierto que desborda la vida de una persona creativa y cómo estos factores recaen en la trayectoria musical que se va gestando. Contiene crónicas severas sobre sus padres que plasman la fractura de la familia nuclear dentro del sueño americano presas del abuso de alcohol y violencia doméstica, así como la lejanía de su padre al estar en Vietnam. Al mismo tiempo, se rescatan aspectos más personales y particulares como la composición de su primera canción a los tres años, su epifanía en 1977 después de un concierto de Kiss (como una premonición de su vocación musical); la idea premeditada de Malfunkshun, la representación de personajes eclécticos creados por ellos mismos (L’Andrew the Love Child, Kevinstein y Thundar), y su aparente e interminable sentido del humor.

A través de ello y dentro del contexto de aislamiento geográfico figurado que lo rodeaba hasta ese entonces, Andy Wood desarrolló una trayectoria musical aunada a su acercamiento a las drogas. No obstante, su perfil creativo siempre fue continuo, desarrollando una banda disonante y melódica captada en todas sus presentaciones y en sus grabaciones no oficiales. Su contribución más presencial con la escena local de los 80 se vio reflejada en el trascendental disco compilatorio Deep Six de C/Z Records, de 1986, con los temas “With Yo’ Heart” (Not Yo’ Hands) y “Stars-N-You” (incluidas posteriormente en un split tributo con the Melvins en 1991).

No fue hasta 1995 (cinco años después de su muerte) que el álbum Return of olympus es lanzado por Loosegrave Records con canciones recopiladas por Stone Gossard. En el álbum se encuentran temas de sentimientos viscerales como “Jezebel Woman”, “Region” y “Until the Ocean”; composiciones que jugaban con la animación de los personajes, como “My Only Fan”, “Make Sweet Love” o “Shotgun Wedding”; canciones que danzaban entre el lascivo y el rock taladrante como “Winterbites”, “I Wanna be your Daddy” o “Mr. Liberty”; así como el incendiario cover de Ted Nugent “Wang Dang Sweet Poontang”.

Malfunkshun fue una banda que jugó con los sonidos estridentes y melodiosos antes que se volvieran la ecuación lineal del rock alternativo. El abuso de las drogas cortaron el camino a una de las agrupaciones más interesantes en el subterráneo de Seattle, llevando a la deriva a Andy Wood a un camino doloroso de rehabilitación. Posterior a ello, comenzó una nueva dirección musical a pesar de llevar consigo un gran síndrome de abstinencia que lo mutilaba por dentro y que de manera silenciosa ocultó su sufrimiento en su periodo activo con Mother Love Bone hasta su trágica muerte. Pareciera que hablamos de la historia de otros personajes que perecieron consecuentemente, pero no es así. Andy atravesó por todo aquello antes que el verdugo se alimentara de muchos de ellos.

 

 

>Hugo César (De La Torre Valdez) es doctor en ciencias, escritor aficionado y músico local en Hermosillo, Sonora. Twitter: @huguete80 / Mail: huguete80@gmail.com / Blog: huguete80.blogspot.mx

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