¿Formas fáciles de suicidio?

 

 

Por Alfredo Padilla

 

Ethan: Voy a suicidarme. Ya tomé la decisión y no voy a reparar en nada. Agradezco a todos aquellos que tratan de hacerme cambiar de opinión, pero es mi vida y yo decido. No me cuestionen. Cada quien tiene sus dificultades y no quiero abrumar a más gente con las mías. Pensé en un arma, pero es muy difícil conseguirla porque tengo 16 años. Según mis indagaciones, ahorcarse es más fácil. ¿Alguien sabe cómo atarse una soga al cuello?, ¿qué opinan del envenenamiento? Si se les ocurre alguna otra manera factible para suicidarme se los agradecería mucho.

Nyan: Yo siempre he soñado con morir tras caer de un edificio. ¿Por qué? Simple, tienes la sensación de volar antes de irte. Y cuando impactas con el suelo no registras el golpe, sucumbes antes de llegar al pavimento. Pero tiene que ser una edificación muy alta, no querrás quedar inválido o a medio morir. Te tomas unas píldoras y luego saltas. Yo encuentro que la forma más compleja de sucumbir es seccionándote las venas, aún así siempre te salvarás.

Kimberly: Yo lo haría con una congestión alcohólica o ingiriendo grandes cantidades de tabletas para dormir. Mezclar ambas es lo más vertiginoso y fulminante. Si ya tomaste la decisión, debes ser respetado. Inmolarse no es un acto de cobardía, se necesitan muchos cojones para tomar esta sentencia. Cojones que ninguno de nosotros posee.

Kevin: La eutanasia. Busca una jeringa y listo. Inyéctate un suspiro, algo de aire y sucumbes. También está la infusión de nuez moscada, tienes que usar al menos 200 gr. Preparas la infusión, te la tomas hirviendo y pereces, una muerte sutil. O al final cuélgate. ¡Suerte! Investigaré en los obituarios si lo consigues.

Aaron: Lugar equivocado amigo, busca en Wikipedia.

Jake: Consigue dinero, compra narcóticos, un revólver y suficientes cartuchos por Internet. Todo lo que tienes que hacer es pagarle a otro sujeto para que te devaste.

Noah: Métete a la tina y arroja el tostador, la secadora de pelo o algún otro artefacto eléctrico previamente conectado. También puedes enredarte en cables de alta tensión, introducir un cuchillo de metal a una conexión, o si te gusta divertirte haz malabares en los cables de la luz.

Bryan: Amárrate un monolito al cuerpo y aviéntate a un río, lago, océano, estanque o chapoteadero (siempre y cuando no esté ningún pelmazo cerca). Tiene que ser una roca enorme, muy pesada, y debes enlazártela con un nudo ciego, para que al momento de entrar en pánico no te sea fácil deshacerlo.

Andrew: Compra una pistola en cheaperthandirt.com y propínate un balazo en la cabeza; no se siente nada, eso si aciertas. No es muy recomendable esta técnica para los neófitos, ya que un disparo mal consumado provocaría la pérdida de la vista o una serie de lesiones entre las cuales no figura la muerte. La forma más admisible de morir de esta manera es poner el cañón de la pistola en la boca y apuntar hacia el paladar superior. Así la bala irá directamente al cerebro y eliminará todas las posibilidades de supervivencia. Se recomienda una .38 Smith & Wesson Special.

Viko: Arrójate a un vehículo en pleno freeway, justo a la hora en que haya menos tráfico para que el automovilista no tenga la oportunidad de frenar. Esto es recomendable si lo haces parecer un atropellamiento, especialmente si no tienes mucho dinero, ya que el automovilista tendrá la obligación de pagarte el entierro.

Douglas: Conviértete en una máquina de matar y acude a una misión suicida contra China o Corea del Norte.

 

 

Alfredo Padilla es narrador, periodista cultural y orgulloso papá de André. Estudió comunicación en San Luis Potosí. Escribe sobre literatura, música y cine para varias revistas y periódicos del país. Twitter: @_PadillaAlfredo.